Blog

Blog

Caries de la infancia temprana: ¿Qué son y qué las provoca?

Caries de la infancia temprana
Share on facebook
Share on email
La caries dental en niños es actualmente la enfermedad crónica más frecuente en la infancia con una elevada prevalencia en preescolares españoles. Conoce los principales factores de riesgo.

Caries de la infancia temprana: ¿Qué son y qué las provoca?

La caries dental en niños es actualmente la enfermedad crónica más frecuente en la infancia con una elevada prevalencia en preescolares españoles.

La Academia Americana de Odontología Pediátrica define la caries de la infancia temprana (CIT) como la presencia de uno o más dientes cariados (cavitados o no), ausentes (debido a caries), o restaurados en la dentición primaria, en niños de edad preescolar, es decir, entre el nacimiento y los 71 meses de edad.

Cualquier signo de caries en superficies lisas en niños menores de tres años, nos indica una CIT severa. En aquellos niños de tres a cinco años de edad, la cavitación de una o más superficies, dientes perdidos (por caries) o superficies lisas restauradas, cavitadas, ausentes en dientes primarios anteriores superiores.

La CIT comienza poco después de la erupción dental, se desarrolla en las superficies dentales lisas, progresa rápidamente y tiene un impacto perjudicial en la dentición. Afecta por lo general a los dientes superiores de leche.

Entre los factores de riesgo asociados están:

  • Tipo y frecuencia de ingesta de hidratos de carbono. Mayor riesgo ante una dieta altamente cariogénica (alto contenido en azúcares libres).
  • El uso prolongado de biberón, con frecuencia constante y con sustancias azucaradas, asociado con la costumbre de dormir al niño con el biberón y no retirarlo una vez se duerme, sumado a la deficiencia en higiene bucal, sobre todo por la noche.
  • La lactancia materna a demanda y prolongada, por sí sola no genera CIT, pero cuando se combina con la ingesta de otros carbohidratos en la dieta y ante ausencia de higiene oral, puede ser altamente cariogénica.
  • Presencia de placa bacteriana.
  • Ausencia de hábitos de higiene bucal.
  • La cantidad y calidad de saliva del niño, sobre todo si se tiene en cuenta que su fluido disminuye durante el sueño, situación que puede dar lugar a un ambiente altamente cariogénico si no se maneja una buena higiene al momento de acostarse.
  • Patrón de erupción-calcificación de los dientes. Un diente recién erupcionado es más vulnerable a la afectación de los ácidos.
  • Las alteraciones estructurales de los tejidos duros del diente, por ejemplo, la hipoplasia del esmalte.
  • Falta de presencia de flúor en el medio oral.
  • Pacientes con discapacidad física y/o mental por la dificultad para realizar una higiene de forma adecuada.
  • Nivel socioeconómico que dificulte el acceso a información y a los productos de higiene necesarios.

Referencia: Protocolo de diagnóstico, pronóstico y prevención de la caries de la primera infancia. SEOP, 2016.

Share on email
Enviar por correo
Share on facebook
Compartir en Facebook

Últimos posts